Gracias obtenidas por intercesión de
San José Moscati

[Traducción de Anna Esposito]

Mi mujer y yo fuimos a Napoles en los primeros dias de mayo. Visitamos la hermosa iglesia del Gesù Nuovo. En aquel lugar conocimos la profunda devoción para el Médico Santo Moscati, no sabíamos que él estaba enterrado en aquella iglesia. My mujer y yo tratabamos de concebir a un hijo desde mucho tiempo, pero ya estabamos resignados a esta idea como todos nuestros coetáneos que tenían el mismo problema.

Emanuele e Stefania

Juntos dirigimos nuestro amor y nuestra esperanza al Médico Santo y pronto su fe entró en nosotros. En los dias siguientes fuimos a Sorrento en la iglesia de "Santa Maria del Carmine", dónde encontramos un altar dedicado propio a S. José Moscati y nos inclinamos delante de su imagen. Cuando volvimos a casa, sabemos que mi mujer esperaba a un niño.

No sabemos porqué S. José Moscati nos haya regalado una maravillosa gracia, pero sabemos que gracias a su intercesión nuestra fe creció muchisimo y con este testimonio queremos darle muchas gracias.

Continuamos rogandolo para que él siga protegiendo toda nuestra familia del cielo. Emanuele e Stefania

Conocí la existencia de este Médico Santo después de una visita turística en la iglesia del "Gesù Nuovo" en Napoles.

En aquella ocasión me afectó su modelo de vida que no conocía absolutamente.

Estoy convencido que en estos dias él haya ayudado a mi hija a aprobar el test de entrada en la facultad de medicina. El primer examen lo ha hecho en la universidad "Cattolica del Sacro Cuore" y el ha sido asignada al aula Moscati... el otro lo ha hecho en la universidad de Siena.

Durate este ultimo, mientras mi hija estaba haciendo la prueba, yo que la había acompañado, he ido a una iglesia para rogar. Sabido el resultado del exámen, por el cual estabamos en ansia, mi familia y yo hemos volvido a la iglesia para agredecer Dios por la gracia recibida.

Cuando nosotros hemos salido de allí, mi hija ha notado una imagen del Médico Santo fijada a la puerta de entrada que yo no había visto antes.

Para nosotros, el aula Moscati y la imagen de la iglesia de Siena no son coincidencias sino un señal de ayuda de S. José Moscati. Ing. Pier Paolo Coccina

Pasaron pocos meses desde cuando llegó en mi vida "Luigi Giuseppe". Un hijo que yo desideré muchismo y que ahora nos llena el corazón de alegría.

Todo empezó cuando por casualidad fui a la iglesia del Gesù Nuovo, una iglesia que yo no podía conocer porqué no vivía cerca de ella.

Sentí una sensación muy fuerte, que yo no entendía. Así por la noche del mismo dia hablé con mi marido y juntos decidimos escuchar la misa en aquella iglesia.

Mamá y papá con el pequeño José Luis
Después de ella nuestros amigos nos presentaron P. Samà. Él a su vez nos presentó al médico santo, S. José Moscati, desde aquel dia nosotros probamos la grandeza de Dios.

Confié mis oraciónes a S. José Moscati, pidiendole la gracia que yo desideraba mucho, la maternidad. Después de 4 meses supe de esperar un niño.

Como se puede entender, desde aquel momento mi vida cambió, también aquella de mi marido, de hecho esta pequeña criatura que yo estrecho entre mis brazos transformó nuestras existencia, llevando alegría y amor: experimentamos asì, todavia esta vez la grandeza de Dios.

Con este testimonio doy las gracias a Dios por lo que nos regaló a través de la intercesión de S. José Moscati, esperando que dé fuerza y coraje a todas las personas que tienen el corazón atormentado de los problemas. Maura Alfieri
[publicado en la revista Gesù Nuovo - 2012 p. 117]

Querido S. José Moscati, te agredecemos mucho por haber manifestado para nosotros tu santa ayuda en ocasión de sufrimiento inesperado de mi madre: trombosis y grave glaucoma al ojo derecho, y por esta ragion ella fue ingresada al policlínico de Bari.

Mi madre que había manifestado la pérdida de la vista al ojo derecho, se adormeció serenamente, pero después de algunas ahoras se despertó de sobresalto diciendo de haber visto al "Médico Santo" cerca de su cama, que la miraba sin hablar.

Mi madre lo llamó por nombre: "¡S. José Moscati!", y el desapareció en una nube blanca. Después de poco tiempo mi madre fue llamada por hacer una visita médica de control, y los médicos encontraron una clara mejoría de la enfermedad diagnosticada antes. El dia siguiente ella se sometió a algunas visitas y luego le fue dado de alta. Por la noche del mismo dia ella pudo participar a la santa misa por agredecer Dios, la misa fue organizada dos meses antes para celebrar las bodas de oro, en la iglesia de "Santa Maria del Carmelo en Toritto", con todo el amor de nuestra familia.

El sacerdote che celebraba la misa, P. Francesco Rosato, fue informado de la enfermedad de mi madre, y agredeció S. José Moscati en público por haber ayudado a mi madre a recuperar la vista y a gozar de esta importante meta

Toda mi familia se inclina con profunda conmoción delante de S. José Moscati que roga a Dios para toda nuestra familia. Caterina Casamassima e famiglia (Toritto, Bari).

Cuando tenía 10 años tuve una enfermedad muy grave a la garganta, probablemente difteria; tenía la fiebre alta y no podía engullir porqué me hacía daño. En fin la situación empeoró porqué se añadieron dificultades respiratorias.

Mi madre me dijo que soñó S. Josè Moscati que me examinaba la garganta. El dia siguiente, viendome así, mi madre me acompaño al hospital. Los médicos después de haberme examinado le dijo que habría podido morir y me prescribieron las curas para mi enfermedad.

Pasaron muchos años desde aquel episodio y yo vivía lejos de los sacramentos y del Cristianismo.

En sepriembre 2009, sueño a un hombre que me llama por teléfono por un roto a su ordenador, asì como hago siempre, le pregunto su dirección, y el me contesta:" Calle Cisterna dell’olio, 10". Yo no frecuentaba aquellos lugares, pero siempre en mi sueño, voy allí, toco a la puerta, y me abre un hombre que parece a S. José Moscati.

El Dia siguiente, decido ir a la dirección del sueño, y propio allí veo una placa de mármol dedicada a S. José Moscati, porqué él vivía en aquel palacio. Luego voy a la iglesia del Gesù Nuovo.

Carlo Bosco
Llegado en la iglesia dónde está la urna del santo, siento una grande alegría interior, y entiendo de haber recibido una gracia. Mientras estaba delante de la urna, se acerca un hombre viejo, que me dice de haber conocido la familia de Moscati, porqué él vivía en la misma calle. S. José Moscati y su hermana ayudaron muchoa aquel hombre porqué el vivía en llena pobreza. Él me afectó mucho, me dijo su nombre, Ettore Caropreso, tenía 90 años.

El dia siguiente volví a la iglesia del Gesù Nuovo, Ettore estaba muy feliz. Desde aquella mañana cada dia iba a rogar delante de la urna de Moscati y me acerqué a los sacramentos. A menudo me quedaba hablando con Ettore, nos ponemos amigos y lo acompañaba a casa suya regularmente.

Todavía hoy continuo yendo a la iglesia delante de la urna de Moscati, Ettore murió. Doy las gracias a Dios por haberme transmitido la fe por intercesión de S. José Moscati. Carlo Bosco

Escribo para anotar una gracia recibida por interceción de S . José Moscati del cual soy devota desde muchos años y le he pedido siempre ayuda en mis momentos dificiles. Yo también soy médico y por esta ragion lo invoco por hacerme iluminar en mi profesión. Hace 2 años me diagnosticaron un meningioma, tumor benigno cerebral de grande dimensión que me causaba crisis epilécticas sin perdida de memoria por su posición y por su medida. Estas crisis epilécticas eran muy insoportables y yo resultaba resistente a las terapias. Por lo tanto los especialistas neuroquirùrgico me aconsejaron de sometirme a una operación.

Estaba muy preocupaba por esta operación, porqué como dicía antes soy médico, y por lo tanto conozco todos los peligros de este tipo de operación quirùrgica. Además las crisis epilécticas me estaban rendendo mi vida imposible. Una noche después de una crisis, muy triste y desesperada, pedí ayuda a S . José Moscati, implorandole de salvarme, porqué no podia más continuar viviendo así.

Conocía su vida, sé que el sufrió mucho por la muerte de su hermano que tenía mi misma enfermedad, pero en su época no podía operarse, por esta ragion estaba segura que él me habría ayudado. Después de poco tiempo S . José Moscati me apareció cerca de mi cama, me miraba sonriendome, como si el quisiera animarme.

Estaba absolutamente consciente y me acuerdo perfectamente su imagen: él no llevaba su bato blanco sino una chaqueta marrón y una camisa blanca con una corbata, propio el vestuario de su época.

Después de un mes mi operación salió bien. Lo que para mi es un verdadero milagro, más a su aparición, es la fuerza que él me dio y que yo había perdido... Como si él me hubiera dicho: "No te preocupes, yo estoy siempre contigo". Esta fuerza espiritual me asistió por todo el tiempo después de mi operación, un período terrible que yo afronté y superé. Yo sé que él está conmigo ayudandome siempre, es un Santo muy especial que escucha mis oraciónes y aquéllos de mis queridos. L. V.
[Publicado en la revista Gesù Nuovo - 2012 p. 177]

Me llamo Daniela Raia, tengo 30 años y quiero escribir mi narración. El de julio me hospitalizaron por un melanoma (tumor agresivo) a la pierna derecha, y por lo tanto tenía que sometirme a la extracción del ganglio linfático más cercano a la parte enferma, por analizarlo e individuar eventuales métastasis.

Estaba en mi habitación de hospital con mi hermana, por la noche, tenía mucha ansia así decidimos llegar al balcón que estaba al final del pasillo, en aquél momento había una luz difusa. De repente, al final del pasillo, vi la imagen de un médico con bato blanco que me miraba... Dije a mi hermana: "Rosanna, mira, hay un médico, tampoco él logra dormir". Mi hermana me contestó: "¿Dónde ves aquél médico?". Yo: "¡Al final del pasillo está el Médico Santo, S . José Moscati!". Mi hermana se acercó al balcón, pero no veía a ningun médico y me dijo: "Estás cansada, tienes que dormir". Volvimos a la habitación y por istinto pronto cogí su pequeña imagen y leí detrás de ella su historia... El 25 de julio es su cumpleaño, y él me apareció proprio en aquél dia para protegerme y para acompañarme en mi terrible situación.

Daniela Raia

Desde aquél momento no he cesado nunca de creer en él, le pedí de salvarme para cuidar a mi hija de un año. Hoy después de un mes he sabido que no hay más ninguna enfermedad: el examen histologico excluye la presencia de métastasis en mi cuerpo. Hoy puedo solamente decirle: "Gracias por todo lo que haces para mi. Gracias a ti ahora tengo una vida nueva, y mi niña puede vivir conmigo serenamente. Te quiero muchisimo. Quiero escribir mi gracia para que los enfermos confien en él con fe sincera sin preocuparse. Lo sé, yo soy privilegiada y por esta ragion grito a todo el mundo: "! S. José Moscati es mi grande amor!". Daniela Raia (Somma Vesuviana, Na)
[Publicado en la revista Gesù Nuovo - 2012 p. 178]

Agredezco Dios que por intercesión de S . José Moscati curó a mi hijo después de un calvario de 4 años.

En el noviembre 2007 diagnosticaron a mi hijo una fìstula al coxis que expulsaba suero infectado, así prenotamos la operación a la cual él tenía que sometirse el 8 de marzo 2008 en el "Fatebenefratelli" de Napoles. Los cirujanos durante la operación encontraron dos canales fistulosos. Terminada la convalecencia, con numerosas curas, pensabamos que el problema hubiera resolvido. Desgraciadamente, después de 20 dias, la herida empezó a expulsar suero infectado siempre más maloliente y el cirujano que nosotros consultabamos en aquél periodo, nos dijo que teníamos que hacer otras curas, hasta que el 21 de junio del mismo año, decidió de sometirlo a una otra operación. inicialmente el resultado fue positivo, pero después de un breve período la herida no se cicatrizó del todo. Empezaron dolorosas curas y cada vez que el problema parecía resolvido, la herida volvía a abrirse con escape de suero infectado cada dia siempre más maloliente. Asì el 20 deciembre 2008 mi hijo se sometió a la tercera operación. el médico que operó a mi hijo nos animó diciendo que había quitado todo lo que se debía eliminar y que más no se podìa hacer. Siempre el mismo discurso y una otra ilusión. El 15 de febrero la herida continuaba expulsando suero infectado y empezamos con las curas nuevamente. El cirujano no sabía más que hacer y no quería sometirlo a una otra operación.

Mi hijo, cansado y sin esperancia, rechazó de ir al hospital así yo me volví su enfermera limpiando y curando la herida todos los dias. En estos años me recurrí a numerosos médicos, también a un homeópata, sin resultados positivos.

En todos estos años mis oraciónes eran constantes y creía en la ayuda de Dios.

Rogaba siempre a todos los santos del paraíso para que pudieran ayudarme en esta situación. Un dia, mi hermana me dio la revista bimestral del "Gesù Nuovo" y leí las gracias obtenidas por intercesión de S . José Moscati. ¿Quién podía ayudarme mejor que él? Él era neapolitano y también un Médico Santo. Así empezé a invocar su intercesión para obtenir la cura de mi hijo o encontrar un médico que lo habría curado en una manera satisfactoria.

El 29 junio 2011, en el dia de la memoria de S . Pietro y S . Paolo, fue a la celebración eucarística al cuarto piso en la infermería de la iglesia del "Gesù Nuovo" dada por P. De Micheli. Cuando entré vi la imagen del Santo Médico como si fuera él en persona le dije: "¿Tampoco tu quieres hacerme este milagro?". Participé con grande emoción a la celebración eucarística.

Por la noche, como hacía siempre, tenía que curar mi hijo, pero el pequeño agujero del cual se salía suero infectado parecía desaparecido. Desde el 1 de julio yo no debía más curar a mi hijo, el cual después de 4 años pudo ir a la playa, porqué la herida no selo permitía. S . José Moscati me ayudó escuchando mis oraciónes y por esta ragion lo agredezco mucho y espero que Dios a través de su intercesión protega mi familia para siempre. Giuseppina Petti (Calvizzano, NA).
[Publicado en la revista Gesù Nuovo - 2012 p. 179]

Quiero anotar mi gracia recibida por intercesión de S. José Moscati. Después de mi nacimiento, fue hospitalizada en la reanimación del hospital "Cardarelli" de Napoles, por una grave bronquiolitis. La permanencia en servicio duró muchos dias, porqué hubieron complicaciónes. Mi familia y sus amigos rogaron mucho para mi curación.

Mi madre imploró al médico santo de curarme y así ocurrió en el 14 abril 1990, y pude volver a mi casa.

Por muchos años, no di importancia a la gracia recibida. Después de mucho tiempo me acercó a Dios y un domingo mientras estaba escuchando la misa nació en mi el deseo de conocer el Médico Santo que salvó mi vida. En el 2009 conocí una asociación de voluntarios hospitalarios en Italia llamada "Associazione volontari ospedalieri (AVO)" y tuve la oportunidad de trabajar para ella montando reportajes. Durante este trabajo pude ver la imagen de un santo que me afectó. Con grande estupor supe gracias a mi madre que aquél santo, conocido a través de la AVO, es propio S. José Moscati, él que me salvó cuando yo era niña. Luego fuì a la iglesia del Gesù Nuovo, dónde hay sus restos mortales, sus fotos y los testimonios de las personas que trabajaban con él o personas que probaron sus operaciónes. Su vida y su trabajo me afectaron, también su manera de ver en los enfermos el Cristo que sufre que el amaba y servía en ellos.

Angela Piccolo

"Los enfermos son las figuras de Cristo", "Almas inmortales, divinas por las cuales urge el precepto evangélico de amarlos como nosotros mismos" (frases escritas por S . José Moscati). Lo que más me ha afectado es no solo su compartir el dolor humano con los enfermos, sino también su asistencias a los heridos durante la erupción del Vesubio (1906), durante el cólera y en la priméra guerra mundiál.

S. José Moscati es el hombre laico que supo conciliar ciencia y fe, que amaba Dios y la Virgen sin interrupción , que llevaba a cabo su deber con coherencia y amor, que vivía su vida como una misión. El conocimiento de este Santo es para mi una grande emoción que no puedo describir, no solo por haberlo cruzado en el curso de mi vida sino porqué he conocido un hombre que es un ejemplo para todos.

Hoy es el santo de referencia para todos los creyentes y los enfermos que, cada dia del año, atestan la iglesia y rogan delante de su tumba con grande devoción. Cuando voy a la iglesia del "Gesù Nuovo", entro en las salas Moscati y leyendo sus gracias que llenan la pared de las salas, pienso: "Quizás él no se acuerda de mi, yo era niña". En cambio no faltaron situaciónes que me hacían sentir su presencia, demostrandome de apreciar mi fe, como cuando vi su retrato en un camión antes de sostener un examen o cuando me encuentro en salas y capillas dedicadas a él en diferentes lugares.

El testimonio más fuerte de su presencia, la cotejé cuando él se presentó en un sueño. Lo encontré a la entrada del oratorio de las salas Moscati: me saluda con alma alegre, con mirada dulce y honda. Me pregunta: "Como estás?" y yo le contesto: "Bien!". A este punto nos abrazamos y él me transmitía serenidad y fuerza.

Antes de alcanzarlo, recorro un largo pasillo blanco y lleno de luz, dónde hay habitaciónes como un dormitorio: en una de aquéllas habitaciónes hay una enferma que bebe agua. El símbolo de la AVO es propio la agua! De hecho, la historia de la AVO en Italia nace cuando un lamento que provenía de una cama del dormitorio, atrae la atención de un médico que estaba atravesando el departamento. El se acerca a la cama de la inferma que con un flébil e insistente lamento pedía algo de simple e indispensable: un vaso de agua. Entonces nació en mi el deseo de inscribirme a esta asociación y hoy gracias a S . José Moscati soy voluntaria hospitalaria.

En mi priméro dia de voluntariado las emociónes fueron muchas. Me adjudicaron, como primér departamento que debía visitar, el departamento de cardiología, dónde encontré el retrato del Médico Santo fijo a la pared. Mirar aquél retrato me transmitió grande fuerza de voluntad. Prometo a Dios de asistir los enfermos con perseverancia, esperando de lograr siempre en esta misión, lo agredezco mucho porqué me dio la vida enseñandome a apreciarla, cambió mi corazón, mi carácter y mi manera de hacer. Sobre todo me dio una guia espiritual que me protege siempre. Mi devoción crece cada dia y cuando puedo voy a la iglesia del Gesù Nuovo en Napoles, para rogar y agredecer el Médico Santo. Angela Piccolo, voluntaria AVO (Napoles) [Publicado en la revista Gesù Nuovo - 2012 p. 182]


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